Una Madre fuera de este Mundo

Husmeando un poco por internet, cosa rara en estos días. Me he encontrado con una noticia simplemente asombrosa aunque en un momento he de reconocerlo, me pareció bastante absurda.

Una familia de los Estados Unidos, si ya sabemos que esta sociedad es una de las más locas y extrovertidas del mundo, donde si les dicen “Te pago cien dólares” seguramente conseguiremos que corran desnudos en un lugar público como el Central Park. Se planteo lo que Susan Maushart denomino, El Experimento.

Y bien, en qué consistía dicho “Experimento” se han de preguntar.


Para sorpresa de muchos consistía en ni más ni menos desconectar a toda la familia de la tecnología; iPods, juegos de video, televisión, celulares y todo aparato electrónico que se pudiera durante … SEIS MESES!

Realmente me he quedado con el ojo cuadrado, sin antes agregar un “A la madre! Que mujer más jodidamente loca!” Para muchos de nosotros, incluyéndome claro está. El mundo de internet, así como los aparatos electrónicos son parte de nuestra vida diaria, muchas de nuestras actividades incluyen dicha tecnología y para muchos personajes desconectarlos de ellos es como quitarles los pulmones para respirar.

Sin embargo y analizando los resultados que obtuvo esta peculiar madre, sin duda me he dado cuenta de algunas cosas que quizás muchos damos por olvidadas, al estar inmersos en esta gran red.

Cosas tan sencillas como el salir a tomar el aire fresco de una mañana de primavera, o bien, salir a correr bajo la lluvia sin importar que tus ropas se conviertan en una sopa humana. El levantar la mirada en una mañana soleada y dejar que el sol te queme la retina, pero al mismo tiempo sintiendo ese astro tan poderoso sobre ti.

Existen cosas tan simples como el aroma de un libro viejo entre tus manos cada vez que cambias de página. Cosas que ningún iPad lograrán conquistar ni tener en su más acercada realidad. Sin embargo, no podemos negar que gracias a esta tecnología nuestras actividades de desarrollo se ven engrandecidas al mismo tiempo que nos vuelve seres más productivos en todos los ámbitos.

Así que bueno, esperando que ninguna madre lea esto y se le ocurra hacer lo mismo. Apliquemos un instante esto, disfrutemos de la vida y de esos pequeños-grandes placeres que nos da la naturaleza misma. Tomémonos un minuto para poder ver todo lo que tenemos a nuestro alrededor y que no solo son cables, un monitor, una pantalla táctil o algún reproductor, también existe el viento, el sol, la luna, la lluvia, etc.

One thought on “Una Madre fuera de este Mundo”

  1. Muy buena tu entrada, es el típico tema de debate diario: tecnología vrs. placeres naturales.

    Si bien nos perdemos de muchas cosas por estar conectados, hoy en día es una realidad: Sin ellos no podemos vivir. No sé, capaz lo digo por ser adicta a la pc o al cel.

    Como tu bien has dicho: "Tomamos solo un minuto"... listo. el resto del tiempo a nuestro lado estará uno de estos aparatitos que nos hacen la existencia más llevadera.

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